"Patio de sal. Patio de vida". Este proyecto pone el acento en la singularidad de este patio, en su carácter propio, distinto, el que le da LA SAL. Flores de Sal, alimentación, poder, purificación, energía, conocimiento, capacidad genésica. Centrado, en definitiva, en su actividad como estanco de sal desde el siglo XVIII.
La sal, uno de los productos más preciados como sazonador y conservante de los alimentos, gozó durante mucho tiempo de un impuesto especial monopolizado por el Estado. Aunque desconocemos la fecha exacta en la que se instaló el estanco de sal en la Casa-Palacio, ya desde mediados del siglo XVIII se documenta el alfolí salmantino, que se abastecía de las Reales Fábricas de Salitres burgalesas de Poza de la Sal y de las de Imón y la Olmeda en Guadalajara.