
La inconfundible
imagen de Ledesma
destaca sobre una atalaya de granito bañada
por el río
Tormes.
A esta villa puede accederse, aún, por el
antiguo puente que salva la citada corriente fluvial.
Recomendamos al paseante que se adentre en la villa
traspasando sus viejas murallas hacia la iglesia
de Santa María la Mayor.
Este magnífico templo se levanta en la plaza
mayor de la localidad, presidiendo un caserío
en el que todavía es fácil observar
trazas medievales.
Contempla el castillo,
los templos
y las viviendas
señoriales
que se dispersan por la antigua Bletisama
mientras buscas el escudo del señor de la
localidad: Don
Beltrán de la Cueva.
Él podría referiros hazañas
y leyendas de otros tiempos en los que la villa
gozaba de poder, derechos y privilegios, que la
hacían afamada en toda la provincia. |