| Valle de
las Batuecas Pocos lugares se esconden en Salamanca más enigmáticos y mágicos que este profundo valle ubicado en la Sierra de Francia y catalogado como Sitio histórico. El monasterio carmelita de San José custodia la entrada a la espesura de sus vertientes, en donde se dispersan antiguas ermitas y numerosos abrigos rupestres decorados con valiosas muestras de pinturas esquemáticas de época neolítica. La figura de la cabra montés domina los cantiles de esta Reserva Regional de Caza incluida en el Parque Natural Las Batuecas-Sierra de Francia. Campo de Los Arapiles El 22 de julio de 1812, los ejércitos aliados se encuentran frente al francés en estos leves altozanos que, desde ese momento, entrarán en la historia de España como el lugar donde acaeció la épica batalla de Los Arapiles. Esta trágica contienda se recuerda en el Aula Histórica ubicada en el municipio que da nombre al Sitio histórico, a escasos kilómetros de la capital. A través de diverso material divulgativo (vídeos, maquetas, objetos de época) el visitante podrá conocer el contexto y transcendencia del hecho, rememorado como Encuentro de Europa. El Bosque de Béjar A las afueras de la ciudad de Béjar se encuentra esta bella villa de recreo dotada de uno de los más bellos jardines renacentistas de toda Castilla y León. Las singularidades del recinto, mandado construir por los Duques de Béjar en el siglo XVI, han motivado su declaración como Jardín Histórico. Estanques, fuentes, estatuas, templetes..., se complementan con prados, bosquetes y especies vegetales, dando lugar a un armonioso espacio de corte italianizante en donde el paseo se hace sugerente y calmado. El Coto de Nuestra Señora del Carmen En la localicad de Peñacaballera, junto a la antigua carretera nacional N-630, se halla este sorprendente Jardín Histórico, realizado al gusto de finales del XIX, donde se aúnan tendencias naturalistas, románticas y del paisajista inglés. Conserva un rústico cenador y una monumental escalinata compuesta por 104 escalones, con sus correspondientes «placitas» o lugares de descanso. Estos árboles destacan ejemplares únicos, como la secuoia de 40 metros de altura, la araucaria chilena -muy rara en jardines mesetarios-, o los conjuntos de abetos blancos, rojos, o douglas y las zonas de laureles y cerezos. |
|