| Tan conocida
denominación engloba las tierras del centro de la provincia que
para muchos constituyen el paisaje que más profundamente define
a Salamanca: la dehesa. Estos parajes sin espectaculares relieves orográficos se suceden en una armoniosa sucesión de terrenos suavemente ondulados en donde resalta el brillante reflejo de algún arroyo o charca. El territorio, cubierto fundamentalmente de encinas, esconde una riqueza medioambiental indiscutible y un modelo de aprovechamiento sostenible respetuoso con el entorno, ejemplar y modélico. Encinares y toro bravo Invitamos a los viajeros a que retomen carreteras y caminos y descubran ganaderías, estancias, plazas y tentaderos. Te aseguramos que en todos ellos la impresionante figura del toro bravo te acompañará como ancestral y eterno vigilante del encinar. Si deseas realizar un completo recorrido de la comarca te invitamos a disfrutar de una ruta que te llevará hasta los más recónditos parajes del Campo Charro. Escogemos la capital como inicio de nuestra andadura para dirigirnos hacia el suroeste en dirección a Matilla de los Caños del Río. Bajo los exiguos sillares de lo que fue su fortaleza nos desviamos para alcanzar Aldehuela de la Bóveda y la Fuente de San Esteban. Tendremos ya oportunidades diversas de disfrutar del bello espectáculo de la dehesa sea cual sea la época del año que hayamos elegido. Ermitas y Balnearios La segunda parte del recorrido nos llevará hasta el bello rincón del Balneario de Retortillo (de origen romano) y hasta Aldehuela de Yeltes, Tamames, Vecinos y Las Veguillas. Inmerso en este medio natural tan característicamente salmantino encontrarás vestigios arqueológicos como dólmenes y castros y algunos de los más hermosos humilladeros de toda la provincia. No dejes de visitar la ermita del Cueto (Matilla de los Caños del Río) y la de Cabrera (Las Veguillas). Estos lugares rezuman la más profunda espiritualidad y el más sincero sentir religioso de los moradores de esta comarca. Al retornar a la capital podrás acercarte hasta el sitio histórico de Los Arapiles y visitar su aula histórica, o ascender hasta el monolito que recuerda dicha gesta de la Guerra de la Independencia. |
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