| El fluir
del río Tormes,
desde Ledesma
hacia el encuentro con el Duero
y, su recorrido por tierras fronterizas hispano-portuguesas hasta el
muelle de Vega Terrón
marcará el sentido y caracterización de esta comarca salmantina. Profundos valles La presencia de profundos valles encajados favorece la existencia de peculiares condiciones climáticas, conformando un medio natural de características plenamente mediterráneas donde la flora y la fauna alcanzan elevados índices de biodiversidad; factores todos que han propiciado su declaración como Parque Natural de las Arribes del Duero. Paisajes ganaderos En los espacios menos ribereños que se desarrollan hacia el interior de Salamanca predominan extensos encinares y robledales adehesados que protagonizan los paisajes ganaderos de las tierras de Vitigudino, Ledesma y el Abadengo. Ledesma, Almendra, Villarino de los Aires, Pereña de la Ribera, Masueco, Aldeadávila de la Ribera, Mieza, Vilvestre, Saucelle, Hinojosa de Duero y La Fregeneda son los hitos del itinerario que en algunos lugares te ofrecerán la posibilidad de descender hasta el propio curso fluvial, divisar las grandes presas desde espectaculares miradores o sobrecogerte ante saltos de agua como el del Pozo de los Humos. El Abadengo Y a la vuelta puedes internarte por tierras del Abadengo y visitar Sobradillo, Lumbrales, Cerralbo o Barruecopardo para culminar en Vitigudino; en el núcleo urbano más relevante del oeste salmantino podrás visitar la iglesia de San Nicolás y recorrer su plaza porticada, de profundo aire castellano. Culmina la ruta con una merecida comida donde no faltará el cordero, unos quesos de oveja y dulces de almendras, acompañados por supuesto de unos buenos vinos de Las Arribes. |
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