La muestra se articula en tres itinerarios que dialogan entre sí. Las salas más pequeñas reúnen acuarelas de inspiración botánica, donde flores y frutos destacan por su luminosidad y transparencia, así como ilustraciones realizadas con tinta, rotulador y pastel que recrean casas, jardines y mundos imaginarios, incluyendo su serie de animales fantásticos. En la sala principal se exhiben pinturas de gran formato en las que la geometría convive con elementos figurativos, con la naturaleza y los animales como protagonistas de composiciones dominadas por el color y la luz.